Si hay algo que admirar profundamente a los porteños es la eficiencia estética para la sofisticación: con muchos menos recursos pero muy bien usados, logran generalmente efectos superlativos. Pasa en la moda, en la gastronomía, pero sobre todo en el Interiorismo.
Hay algo que va más allá de que el mercado sea más grande o que haya más profesionales y opciones comerciales, es como un adn con sensibilidad y una estética muy cuidada e identificable allá donde sea aplicada. Es mirar cada cm2 de un lugar y pensarlo en un contexto macro que tambièn incluye comunicaciòn, gràfica, perspectivas, usuarios, etc
En lo que respecta a los hoteles boutique, el auge del turismo y zonas hip como Palermo hace que surjan todas las semanas nuevos puntos queriendo captar un mercado cada vez más competitivo.
El principal problema aquí, es que el diseño moderno y elegante que se supone que los diferencia, muchas veces se parece demasiado y carece de identidad; hasta tal punto que se crea la ilusión de que podría ser cualquier lugar. Por los dos puntos anteriores es que destacarse en el rubro y hacerlo de forma no trillada es doble desafío.
Hé aquí un relevamiento de los que más nos llamaron la atención. Para tener como opción en su próximo viaje, y si conocen otros que puedan competir, bienvenidas sugerencias!
Exceptuamos hotelería que amamos y hemos citado en estas páginas como el Palacio Duhau (magnífico, sobrio pero sofisticado),
el Esplendor San Martin
o el Faena,
por estar hace varios años en el mercado y ser de mayor escala, pero seleccionamos algunos que entendemos cumplen con esa estética y gusto particular sin perder la identidad.
En todos los casos tienen ese aire y savoir faire porteño a la hora de planificar espacios e imágen de lugares.
Algodon Mansion
Montevideo 1647 (entre Guido y Quintana, Recoleta)
En la zona residencial de Recoleta, cuyas majestuosas construcciones de la belle époque (incluida la del Algodon Mansion) son uno de los principales motivos por los que Buenos Aires se considera la ciudad más europea del Nuevo Mundo. Si Palermo es como el Soho de Buenos Aires, Recoleta sería el Knightsbridge de la capital argentina.
Del mismo grupo que gestiona los Algodon Wine Estates en Mendoza, están dirigido a un público selecto, con servicios de mayordomo personal y chefs particulares
Casa Sur
( Av. Callao 1823, Recoleta)
Un reducto moderno y muy cool, Bengal, su restaurante, esquiva los clichés de la comida argentina y se enfoca en los sabores de la India y el Mediterráneo, acompañados, claro está, por el mejor vino local. 3 locales en la ciudad, todos con impronta muy personal. Y uno de los mejores rooftops de la ciudad!
Mio
Avenida Quintana 465, Buenos Aires
El impulso del desarrollo de la industria vitivinícola ha también desarrollado emprendimientos de hotelería boutique con servicios que adhieren a la enología.
Como primera impresión, el huésped se encuentra con una muy comentada puerta de seis metros de altura, fabricada en madera proveniente de barriles de vino francés. Y a partir de ahí las cosas no pierden su dramatismo; los diseñadores, el estudio MSGSS, han descartado el típico esquema monocromático del hotel boutique y como reemplazo han adoptado colores intensos, lujosas texturas y mucha más madera, con toques generalmente vinculados a los viñedos, etc, como las bañeras independientes, talladas de enormes trozos de madera, que funcionan como los objetos decorativos centrales en los baños .
Jardin escondido
(Gorriti 4746, Palermo)
Jardín Escondido no es un hotel boutique más en Buenos Aires. Lleva la firma de Francis Ford Coppola . Según dicen, el legendario director de cine se enamoró de la capital argentina durante el rodaje en 2008 de Tetro, un filme ambientado durante principios del siglo XX.
Coppola vivió y trabajó en la espaciosa mansión que ahora se conoce como Jardín Escondido. Esta novel empresa es claramente un proyecto personal del cineasta, que trae varias de sus pasiones favoritas al elegante barrio de Palermo Soho: exquisitos vinos, pequeños lujos, y rincones tranquilos donde sentarse y escribir.
El nombre resulta muy apropiado, ya que a través de los varios balcones, terrazas y patios hay abundante vegetación. El lugar se siente cálido y elegante; los materiales simples como el ladrillo y las vigas de madera le dan un giro rústico al despliegue de fina ropa de cama, iluminación sofisticada y opulentos sofás. Las llamativas obras artesanales latinoamericanas, como los tapices peruanos y las máscaras del noroeste de Argentina, incrementan la sensación de estar visitando la residencia vacacional de un amigo próspero y cosmopolita. La fina selección de copas y la colección de cine clásico le recordarán que está en casa de los Coppola.
Anselmo Buenos Aires, Curio Collection by Hilton
Anselmo Aieta 1069, San telmo
Frente a la Plaza Dorrego, punto neurálgico del barrio, presenta un contraste único con el exterior de adoquines y construcciones antiguas y detrás de una fachada original del 1900, un interior moderno vanguardista.Un divino lugar a la vuelta de la sin mucha discusión, la calle más linda del centro porteño. Murales botánicos multicolores, equipamiento remixado entre los años 60, modernos o escandinavos, pisos de baldosas calcàreas y un aire de modernidad en medio del clasicismo imperante en la zona.
Anselmo Aieta 1069, San telmo
Frente a la Plaza Dorrego, punto neurálgico del barrio, presenta un contraste único con el exterior de adoquines y construcciones antiguas y detrás de una fachada original del 1900, un interior moderno vanguardista.
Lemon apartments
Chacabuco 1072 San Telmo
Con interiores de la arquitecta Adriana Grin, presenta interiores cálidos y modernos también en el mismo barrio en auge de la capital porteña.









































































































































