Puma, una de las marcas deportivas líderes a nivel mundial, continúa su desarrollo en la Argentina con la remodelación de su edificio de oficinas ubicado en el partido bonaerense de Pilar, una zona periférica de la ciudad de Buenos Aires que ofrece gran accesibilidad y una mejor calidad de vida para los colaboradores.
Al abordar el rediseño integral de su sede central, Puma confió en el know-how de Contract Workplaces para transformar el nuevo espacio en una expresión auténtica de la cultura de marca, alineada con la campaña Forever Faster. El objetivo era crear una experiencia conectada con los valores de la empresa, redefinir sus metodologías de trabajo y fomentar una cultura organizacional más colaborativa, ágil y atractiva para los empleados.

El principal desafío fue convertir un edificio existente en una oficina alineada con los nuevos modelos laborales sin realizar grandes modificaciones estructurales. Se buscó integrar de forma armónica espacios colaborativos, operativos y sociales, generando fluidez entre sectores y mejorando la experiencia general.
Un aspecto clave fue enfocar el diseño en las necesidades reales del cliente, analizando las limitaciones de sus oficinas anteriores para proponer una solución superadora. Esto implicó comprender no solo el uso del espacio, sino también los cambios culturales y organizacionales que la empresa necesitaba acompañar, alineando el diseño con paradigmas laborales más flexibles, colaborativos y centrados en las personas.


El proyecto, que abarca más de 1600 m², parte de tres conceptos fundamentales: motivar a través del espacio mediante el uso de colores y materiales, transmitir movimiento y dinamismo con una configuración espacial innovadora y estimulante, y evocar la historia y esencia de la marca con guiños que refuercen su identidad.
Desde el punto de vista funcional, el diseño del layout buscó desdibujar los límites tradicionales entre áreas, conectando espacios colaborativos y recreativos mediante un elemento central que actúa como conector y corazón del proyecto: el Town Hall. Este espacio, ubicado en planta baja y abierto hacia el exterior, tiene un carácter protagónico y multifuncional. En este nivel también se ubica un área operativa que se integra al resto del programa sin interferencias, y está diseñada para ofrecer alternativas flexibles sin comprometer la privacidad ni la concentración.




Los niveles superiores se organizaron a partir de una estructura base adaptada a los requerimientos funcionales de cada uno. Los puestos operativos se ubicaron sobre el perímetro, acompañando la curvatura de la fachada, mientras que las salas de reuniones y los office for a day, se concentraron cerca del núcleo de servicios. Cada piso cuenta con un coffee point y áreas colaborativas asociadas pensadas como áreas de descanso, socialización y trabajo colaborativo.
En el tercer piso, se incorporaron la sala board y la oficina del CEO, pensadas para recibir visitas y proyectar una imagen institucional sólida. Finalmente, el sector de sanitarios se reformó completamente unificando los espacios previamente divididos por género y proponiendo boxes individuales que optimizan la superficie disponible. Esta reconfiguración permitió liberar espacio para funciones complementarias tales como depósitos u otros requerimientos operativos.

Se utilizó una paleta de colores amplia a fin de crear espacios estimulantes. En los espacios cerrados, la variedad cromática buscó generar emociones positivas, diferenciar áreas y aportar personalidad. En zonas como la recepción y el Town Hall, se optó por una gama más sobria que permite destacar elementos de marca sin alejarse del lineamiento institucional.
En cuanto a los materiales, se incorporan texturas y terminaciones que refuerzan el espíritu deportivo y urbano de Puma, con detalles gráficos que aportan carácter sin perder funcionalidad. La gráfica, basada en elementos del manual de marca, fue reinterpretada para lograr una identidad visual diferenciada. En lugar de replicar los recursos ya presentes en los locales comerciales, se optó por un uso sutil y contextualizado, con guiños visuales que enriquecen el espacio sin saturarlo.


Uno de los elementos tecnológicos más destacados es el video wall dispuesto en el área del Town Hall, que permite una comunicación visual de alto impacto y refuerza el mensaje de la marca. Las salas de reuniones están equipadas con sistemas de videoconferencias, tecnología plug & play y dispositivos que facilitan una experiencia fluida entre lo presencial y lo remoto.
El diseño prioriza el bienestar de los colaboradores mediante estrategias tales como el aprovechamiento de luz natural, las vistas al exterior, el aumento de la ventilación efectiva y el confort acústico, especialmente en las salas cerradas y las zonas de concentración. Estas decisiones no solo mejoran la experiencia diaria de los colaboradores, sino también contribuyen a crear un entorno más saludable y sostenible.










