En los renovados Royal Docks, al este de Londres, el icónico edificio de geometría angular The Crystal fue diseñado por Wilkinson Eyre para Siemens como centro de exposiciones y estudios dedicado al futuro de las ciudades. Desde 2022, funciona como sede del Ayuntamiento de Londres y alberga también la Asamblea de Londres. Su emplazamiento, junto a la terminal del teleférico Emirates Air Line, le otorga una presencia particularmente visible dentro del paisaje portuario de la ciudad.

Con una superficie de 6.300 m², el proyecto consta de dos volúmenes paralelos que componen una silueta inspirada en las múltiples facetas de un cristal. La forma se aleja de la configuración convencional de una construcción con frente, fondo y cubierta claramente diferenciados para proyectarse como una sucesión de planos triangulares que generan una envolvente continua y cambiante según el punto desde el que se observa.


Esta geometría también determina buena parte de los espacios interiores, debido a que la inclinación de las fachadas produce diferentes alturas y proporciones. El programa se distribuye en dos sectores principales: uno destinado a las exposiciones y otro a oficinas y salas de conferencias, articulados por un espacio central de circulación.


La superficie expositiva alcanza los 2.000 m² e incorpora un amplio entresuelo junto a una sala de cine multisensorial, integrada en una estructura curva revestida con tela blanca. El edificio también cuenta con un centro de conferencias con un auditorio para 270 personas y una cafetería. Toda la organización interior fue desarrollada por Pringle Brandon Perkins + Will, en colaboración con especialistas en infraestructura para exposiciones.
La geometría del edificio encuentra en el vidrio el material que permite expresar con mayor claridad su particular configuración. Su presencia define la envolvente y acompaña la sucesión de planos que conforman las fachadas, al tiempo que establece una relación directa entre los espacios interiores y el entorno.


Para el muro exterior se utilizan seis tipos de vidrio de alto aislamiento, seleccionados según su ubicación y comportamiento frente a la radiación solar. Las superficies orientadas hacia el sol incorporan vidrio reflectante, mientras que en otras zonas se utiliza vidrio transparente, especialmente en los planos inclinados hacia el suelo.
La elección de distintas transparencias también modifica la apariencia del edificio a lo largo del día. Algunas superficies reflejan el paisaje de los Royal Docks, mientras otras permiten percibir lo que sucede detrás de la envolvente. De este modo, el revestimiento funciona como una superficie cambiante que vincula el edificio con el espacio público que lo rodea.

Además de su particular forma angulosa y materialidad, The Crystal destaca por incorporar distintos sistemas orientados a reducir el consumo de recursos durante su funcionamiento. El edificio es completamente eléctrico, no utiliza combustibles fósiles en sus instalaciones, y su gestión hídrica permite recolectar y tratar el agua de lluvia, así como procesar las aguas residuales. Este conjunto de decisiones, integradas desde el diseño, permitió al proyecto alcanzar las certificaciones BREEAM Outstanding y LEED Platinum, dos de las máximas categorías internacionales en materia de desempeño sostenible.











