La terminal TWA de Eero Saarinen va por su 2a vida.

20/10/2015 | Ciudades

Tras 15 años de abandono, finalmente la terminal TWA , la nro. 5 del aeropuerto JFK de Nueva York reabrirá en el 2018, como hotel.

El anuncio fue hecho por el gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo,  con un comunicado oficial en el sitio gubernamental. Según el plan trazado, las obras durarán dos años.

Si hay un edificio épico y representativo por su autor, y  significado es la Terminal de TWA (Trans World Airlines), inaugurada en 1962, un edificio de hormigón que se inspira en la imagen de un pájaro a punto de levantar vuelo.

Además de su singularidad formal, el edificio es significativo por varios motivos:
– Es la obra póstuma de Eero Saarinen, un maestro de la arquitectura moderna, completado luego de su fallecimiento repentino por una enfermedad cerebral. (También autor del Aeropuerto Dulles de Washington con cubierta curva en un solo sentido y columnata frontal)
La dirección de la obra la completó el entonces jóven Cesar Pelli para entonces recién ingresado al estudio de Saarinen a trabajar como asistente.
Saarinen había nacido en 1910 en Finlandia y emigró junto a sus padres, Eliel, arquitecto y su madre, diseñadora textil  a USA en 1923 donde estudio Arquitectura en Yale y dio clases en Cranbrook donde trabajaba también junto a Charles y Ray Eames en el diseño de muebles,  que luego fueron clásicos de la firma Knoll.
– En la terminal, uno puede recorrerlo y pararse en 100 puntos diferentes que siempre tendrá una perspectiva distinta, una riqueza formal y vivencial que pocos logran y hacen a un edificio icónico.

– La plasticidad de sus formas, (cubiertas con curvaturas dobles, grandes luces apoyadas en 4 pilares dobles)  sumado a sus innovaciones tecnológicas (fue la primera terminal en contar con cintas transportadoras para entregar el equipaje, anuncios en altavoz para comunicar los vuelos y mangas para llegar al avión), convirtieron a la obra proyectada por el arquitecto de origen finés en un emblema de la explosión del tráfico aéreo.

Pero  esa misma singularidad estética y contradictoriamente poca flexibilidad para adaptarse  a nuevas exigencias, a pesar de varias ampliaciones , fue la causa por la que quedo obsoleto a fines de los ´90

En el 2001 la TWA quebró (en octubre, luego de los atentados del 11 de setiembre) y la terminal dejó de usarse. Por algunos años, el edificio se mantuvo vacío y, por un tiempo, se convirtió en locación de cine: apareció en el film Atrapame si puedes, protagonizado por Leonardo Di Caprio y Tom Hanks, como así también en la serie televisiva Mad Men y múltiples producciones y editoriales de moda.

Varias veces se salvó de la demolición, entre la fusión con la empresa American Airlines luego de la quiebra y la toma de posesión del Port Authority of New York,  gracias a los esfuerzos de la New York City’s Municipal Arts Society

Tras múltiples intentos fallidos, finalmente le llegó la hora de la revitalización: en 2018 se reinaugurará como la TWA Flight Center Hotel, con 505 habitaciones distribuidas en dos torres de seis pisos, que se construirán en las inmediaciones de la terminal, 6 a 8 restaurantes, y cuyo lobby lo conformará el propio edificio existente, actualizado pero no modificado en su esencia ni estructura.

Lo harán posible el desarrollador de hotelería MCR (95%)  y Jet Blue (5%), y acogerá público en general si bien también se espera hospede a tripulaciones de aerolíneas por su cercanía a las operaciones.

Este año, hace unas semanas en el evento de Open House New York se abrió al público que acudió en masa y lo registró en redes como Instagram, previo a su cierre temporal y próxima renovación para abrir como hotel en un futuro cercano. Algunos ex empleados incluso fueron ataviados con sus uniformes de la época!

Según el plan trazado, las obras comenzarán el año que viene y durarán dos años. Una de las premisas que se establecieron a la hora de autorizar la intervención fue que se debía respetar a rajatabla la integridad del diseño original. De esta manera, el atractivo central de la creación de Saarinen se mantendrá sin modificaciones.

El emprendimiento costará aproximadamente 265 millones de dólares, y le otorgará al Aeropuerto JFK un servicio que por su ausencia se había convertido en notorio: un hotel que funcione dentro de sus límites. Dentro de la terminal se planea instalar una muestra que detalle la historia de la aerolínea TWA, como así también una línea de tiempo que de cuenta del desarrollo del diseño y la arquitectura moderna, de la cual la Terminal TWA es hija.

Otra divina excusa para incluir este punto geográfico en el itinerario de Nueva York del 2018.

Una recorrida por el lugar y su documentación, sin olvidar detalles exquisitos:

«Siempre se debe diseñar teniendo en cuenta el contexto próximo: 

la silla en el ambiente, el ambiente en la casa, la casa en el barrio, el barrio en la ciudad» 

Eero Saarinen.

Compartí en las redes