Con una convocatoria que volvió a superar expectativas, Punta Tech Meetup celebró sus 18 años y reafirmó su lugar como el evento de networking tecnológico más grande de América Latina. Bajo el lema Let’s Tech Together!, el encuentro reunió a más de 2.000 personas entre emprendedores, inversores y referentes del ecosistema, provenientes de más de 30 países, consolidando a Punta del Este como un punto de referencia regional para la innovación, la inversión y los negocios.
El entusiasmo se hizo sentir desde temprano con filas antes de la apertura oficial, prevista para las 18 horas del lunes 12 de enero. Una vez dentro del predio, el público se encontró con una puesta en escena cuidada que combinó música, pantallas gigantes, carpas y distintos espacios de encuentro, desplegados en los jardines del Museo MACA. “Buscamos que cada edición sea única, con sorpresas y una estética propia. Esa renovación permanente se apoya en un trabajo de producción y creatividad que cambia dinámicas y propuestas para no repetirnos”, explicó Carolina Kind, una de las organizadoras del encuentro.

La diversidad fue otra de las marcas de la jornada con asistentes de distintas edades y trayectorias, desde estudiantes que dan sus primeros pasos en el mundo emprendedor hasta ejecutivos de fondos de venture capital de peso. Ese perfil se vio reforzado por la presencia de algunos de los fondos de inversión más relevantes del ecosistema tech como Riverwood Capital y Kaszek, junto a otros actores regionales e internacionales.
Al main event del lunes se sumaron más de 40 side events desarrollados a lo largo de la semana, impulsados por una comunidad que participa activamente y propone nuevas iniciativas. De ese modo, la llamada Punta Tech Week se consolidó como un fenómeno colectivo con una agenda abierta que se construye de manera orgánica y colaborativa.
Si bien la esencia de la actividad es el networking, la agenda siempre reserva un espacio acotado para contenidos con pocos oradores y alto impacto. En esta edición, la apertura estuvo a cargo de Paula Bellizia, vicepresidenta de Amazon Web Services para América Latina, quien propuso una lectura estratégica del momento tecnológico actual al comparar el avance de la inteligencia artificial con el nacimiento de la computación en la nube.
Bellizia puso el foco en la dimensión cultural del cambio. “AI no es solo una tecnología. Es un mindset”, afirmó, y explicó que el verdadero diferencial no está en adoptar herramientas, sino en repensar modelos de negocio y la forma de generar valor para los clientes. En ese contexto, advirtió sobre la velocidad del proceso y el riesgo de reaccionar tarde frente a un escenario de transformación acelerada. La ejecutiva destacó, además, ejemplos concretos de empresas de América Latina y Uruguay que ya incorporan inteligencia artificial de manera estructural, como dLocal, Forlex y Aqua, y subrayó el rol de la cultura organizacional como sostén de la innovación a largo plazo. “Las culturas débiles escalan problemas. Las culturas fuertes escalan impacto”, resumió.

Uruguay, estabilidad en la era de la innovación
Luego fue el turno de una entrevista realizada por el periodista británico Elliot Gotkine al ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, quien ofreció una mirada estratégica sobre el posicionamiento de Uruguay en un escenario global atravesado por la incertidumbre y la disrupción tecnológica.
Oddone destacó el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur como un punto de inflexión para el país y defendió la estabilidad política e institucional como un activo diferencial. “La estabilidad macro, las reglas de juego claras y el cumplimiento de contratos son señas de identidad del país”, afirmó, al señalar que ese marco permite construir proyectos de largo plazo y generar confianza entre inversores. Al mismo tiempo, reconoció que ese camino implica procesos más graduales y una cultura de cambios menos abruptos, en línea con la identidad histórica del país.
El cierre de la conversación estuvo marcado por una reflexión sobre el impacto de la inteligencia artificial y la automatización. “El desafío no es proteger puestos de trabajo, sino proteger personas”, sostuvo, y destacó la decisión del gobierno de incorporar automatización e inteligencia artificial en servicios públicos como salud, educación y atención al ciudadano, con el objetivo de impulsar productividad e innovación sin poner en riesgo la cohesión social.

New Tech Generation y W Meetup: el ecosistema se expande
Además del evento central, la agenda de Punta Tech Meetup incluyó el evento New Tech Generation, pensado como una bienvenida al ecosistema tech para las nuevas generaciones, y la cuarta edición de W Meetup. Este último tuvo como uno de sus principales atractivos la exposición de la analista cultural Cecilia Rodríguez Suárez, centrada en el rol de la comunicación y la responsabilidad de las empresas en la construcción de narrativas.
Uno de los momentos más potentes de su presentación fue cuando contrastó fenómenos como la obsesión estética, las cirugías, el skincare extremo en niñas y adolescentes y las narrativas de perfección, con datos que muestran un deseo que avanza en dirección opuesta. Señaló, por ejemplo, que en 2025 la blefaroplastia se convirtió en una de las cirugías estéticas más demandadas, impulsada por discursos que instalan nuevas imperfecciones y estándares de belleza, mientras que en los sitios para adultos las búsquedas revelan una preferencia por la llamada belleza real.
Rodríguez Suárez también alertó sobre la falta de diversidad en el desarrollo de la inteligencia artificial —solo el 20% de quienes trabajan en modelos de lenguaje son mujeres— y las consecuencias que esa brecha tiene en los relatos que se construyen.
El cierre dejó una pregunta abierta que atravesó toda su exposición: “¿Qué hacemos con la tecnología para acercarnos?”, una invitación a repensar el rol de los datos y las narrativas no solo como herramientas de mercado, sino como constructores de sentido y humanidad.









