Un viaje al interior de Krúbera-Veryovkina, la cueva más profunda del mundo

12/06/2023 | Actualidad

Un viaje al interior de Krúbera-Veryovkina, la cueva más profunda del mundo

12/06/23Actualidad

Un viaje al interior de Krúbera-Veryovkina, la cueva más profunda del mundo

12/06/23 | Actualidad

A lo largo de la historia, hitos que parecían imposibles fueron consumados y hoy en día son parte de nuestra vida cotidiana. Uno de los sueños más ansiados de Julio Verne, según publicó en su novela “Viaje al centro de la Tierra” de 1864, era adentrarse en el interior del globo terráqueo. Y, si bien la cueva Krúbera-Veryovkina no conduce hasta tal profundidad, hasta la actualidad es la depresión conocida que permite llegar lo más cerca del centro del planeta.

 

 

La cueva, que pertenece al distrito de Gagra de la República Autónoma de Abjasia, ubicada en la localidad de Georgia, aparece en el Libro Guiness de los Récords como la más profunda. Fue descubierta por primera vez en el año 1960 por una serie de exploradores georgianos que, por aquel entonces, no se aventuraron más allá de los primeros 180 metros de profundidad.

A principios de los 80, más de dos décadas después de que aquellos primeros exploradores georgianos dieran con ella, los espeleólogos del Club Kiev decidieron que había que seguir investigando la cueva. Así fue como consiguieron alcanzar los -340 metros de profundidad.

A finales de la década siguiente, un equipo ucraniano hizo un descubrimiento importante: se trataba de una ventana situada a -230 metros que comunicaba una supuesta primera gruta sin salida con otra que permitía descender hasta los -700 metros. Nuevo récord, por tanto, y un campamento subterráneo para poder seguir investigando.

 

 

Ese mismo equipo ucraniano, en el año 2000, fue capaz de descender hasta los -1.200 metros y preparar allí un segundo campamento. Una vez que se superó esa barrera de profundidad, la actividad de los grupos de espeleólogos se disparó en la cueva. Todos querían bajar más y más para conocer hasta dónde podía llevarles ese gran agujero en la tierra.

Equipos como UkrSA, Club Kiev, CAVEX o MTDE siguieron organizando expediciones para explorar el área y descubrieron nuevas ventanas, sortearon sifones (partes inundadas de la cueva) y bajaron mucho, mucho más. La cueva se va ramificando poco a poco en muchos caminos (hay más de 16 kilómetros de red subterránea) y no todos ellos permiten ser explorados debido a su estrechez. Los lagos subterráneos, por su parte, pueden llegar a tener hasta 50 metros de profundidad.

 

 

Además de todas estas complejidades, hay que tener en cuenta que existen puntos de no retorno: a -1.640 metros está la “Gatera del Infierno” haciendo que la galería se estreche a un tubo de 40 centímetros de diámetro y 3 metros de longitud que hay que sortear reptando. A partir de ahí es imposible realizar ningún tipo de rescate.

A pesar de todos los peligros que conlleva descender a tales profundidades, a finales del año 2004, se produjo un nuevo hito dentro de la historia de la espeleología al superarse los -2.000 metros de profundidad. La hazaña corrió a cargo del equipo UkrSA, que en octubre de ese año llegó nada más y nada menos que a los -2.080 metros.

A ese punto se lo conoce como “Game Over”, ya que es donde finaliza la galería. Pero que nadie piense que esto es impedimento alguno para que los espeleólogos sigan intentándolo: el ucraniano Gennadiy Samokhin logró alcanzar buceando los -2.191 metros, que es el récord actual en la cueva de Krúbera-Voronya.

 

 

Hay otras historias sin tanto éxito. En 2013, Jesús Calleja y su equipo también intentaron alcanzar un nuevo récord de profundidad, aunque quedaron atrapados durante nueve días bajo tierra a -1.637 metros. Las condiciones de baja temperatura (oscilan entre los 4 y los 7°) y las tormenta que se dieron durante el desafío del equipo de Calleja hicieron que necesitaran seis días más para poder salir al exterior.

Que al ser humano le gusta probarse a sí mismo, desafiar sus límites y demostrar de lo que es posible, no es novedad. Pero a medida que la ciencia y la tecnología avanzan las apuestas se elevan exponencialmente. Si en 1986 se logró llegar a los 440 metros de profundidad y recientemente superaron los dos kilómetros, ¿a qué profundidad serán capaces de llegar en los próximos años?

 

 

Fuente: https://www.xataka.com/magnet / https://carlosmartinhuerta.com.mx
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